30 mar 2011

Reflexión de un Aikidoka

Hoy que estamos alcanzando paso a paso, lo que hace mucho tiempo nos propusimos un grupo de personas, conseguir algo de difusión dentro del mundo del Aikido, sin pertenecer, ni excluir a nadie, sea cual sea su forma de entender el Aikido, compartir conocimientos y sobre todo aprender de todo y de todos. Ahora quiero detenerme un momento y reflexionar.

Hace unos 16 años que inicie la practica del Aikido. Comenzamos un grupo de personas, las cuales tengo la gran suerte de contar con ellos hoy en día y de compartir con ellas un sueño que poco a poco vamos alcanzando.
He tenido oportunidad de practicar diferentes estilos y formas, con grandes maestros de diferentes escuelas, pero si hay alguien que me ha inculcado gran parte de lo que se, que me ha ayudado a entender y desarrollar mi forma de sentir el Aikido, son ellos, ese grupo de personas, que con sus ganas de aprender y su espíritu, han conseguido sacar de mi lo mejor y pulir lo peor, aún os queda mucha faena y eso me da fuerzas y ganas de seguir," Gracias ", por la paciencia dentro y fuera del tatami, gracias, por dejarme formar parte de vuestras vidas y sobre todo, por ser parte importante dentro de la mía.
Me gustaría dejar patente la forma de sentir y de hacer de estas personas, ellos son Kyoukai Budo y mientras sigan trabajando y gestionando esta entidad, reflejando en ella su forma de ser tendréis una familia siempre al alcance de vuestra mano.
Me gustaría extender mi gratitud a todos aquellos que se han dejado guiar por mi, porque me habéis ayudado a crecer tanto o más de lo que habéis crecido vosotros con migo.
Gracias.

José Antonio Dato Jimenez


Foto: (De pie) José Ibar y Maite Escudero. (Seiza) Toni Dato y Alberto Sancho

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